Punto de referencia imprescindible para quienes pensamos que la radio y las temáticas alternativas no deberían ser siempre algo que tuviera que generar necesariamente pánico, Miguel Blanco es además de pionero en entender la radio de nuestros temas como una cosa profunda pero, a la vez, dinámica y hasta alegre; un buscador de nuevos mundos abierto a todo y viajero que conoce este planeta como pocos.
Desde que me entrevistó por primera vez, hace 20 años en Radio 5, hasta el día de hoy, nuestra amistad se ha ido forjando en el recuerdo y el aprecio mutuo, a pesar de la distancia física que no ha colaborado mucho para que pudiésemos vernos más seguido.
Sus palabras, respuestas, vivencias y análisis no tienen desperdicio..., y son como una continuación de su célebre programa "Espacio en Blanco", que Radio Nacional de España transmite en directo los viernes y sábados por la noche a partir de las dos de la madrugada.
Esta vez me tomé la revancha: soy yo quien lo entrevista y para Universo Holístico.
G. C.: Miguel, ¿cuándo y cómo empezó tu interés por la radio y por todas estas temáticas?
M. B.: Desde muy pequeño me pasaban cosas extrañas que yo pensaba que eran normales. Mover objetos a distancia, ver el aura en las personas, premoniciones..., etc. Descubrir que los demás no lo veían o no podían hacer esas cosas que para mí eran normales, hizo que me interesara por su estudio para intentar comprenderlas. El hecho de vivir esas cosas diferentes me llevó, desde muy pequeño, a contárselas a los demás, y de ahí pasé a la radio. A los 11 años ya hacía mi primer programa de radio de temas especiales.
G. C.: Hay una característica en tu manera de hacer radio, en el sentido de que lograste quitarle esa atmósfera terrorífica que tenían los demás programas que trataban estos temas. ¿Fue algo espontáneo o deliberado el hacerlo así?
M. B.: Para mí es algo natural. Los fenómenos que yo he vivido eran naturales como comer, dormir o charlar con los amigos. Quizás por eso les hemos quitado esa música tenebrosa, terrorífica, para hacerlos más normales. Vino de una forma natural tratarlos así. No creo que haya que meter miedo a la gente, si no explicarles los fenómenos para que comprendan y se interesen más por ello, porque al final forman parte de la vida misma.
G. C.: ¿Qué diferencias encuentras entre la España de cuando comenzaste a hacer radio y la actual?
M. B.: Es como si hubiesen pasado mil años. Todo ha cambiado tanto..., el mundo ha cambiado tanto. Imagínate, yo empecé a escribir guiones en una máquina de teclas, luego tuve una eléctrica y ya me parecía un avance galáctico. De ahí a los móviles, los ordenadores, internet, ha sido dar un salto hacia el futuro sin precedentes. Lo que no sé es si estamos preparados para ello....España y el mundo han cambiado mucho en muy poco tiempo. El espíritu se ha quedado atrás, y la técnica y la materia nos están comiendo la vida.
G. C.: ¿Qué sucedió en tu primera etapa de Espacio en Blanco? De pronto desapareció Miguel Blanco y no se sabía nada de él.
M. B.: Fue en Radio 5. Hablamos de ciertos temas que no se debían de divulgar. Por ejemplo, fuimos los primeros en hablar del aceite de colza ofreciendo otra versión diferente de la oficial. Los tomates como los posibles causantes de esa extraña enfermedad del "síndrome tóxico". Nos avisaron. Nos dijeron que no debíamos tratar esos temas. Y seguimos, y hablamos de secretos de la CIA y demás. Eran otros tiempos... Y así, de forma fulminante, nos cerraron la boca y nos echaron a la calle. Luego llegó la etapa de Onda Cero... Miguel Durán, a quien le agradezco desde aquí, nos rescató para seguir hablando de todos esos temas. Y después hubo una nueva etapa de silencio. En ese tiempo me dediqué a viajar, a crecer espiritualmente y a nutrirme. No se pueden contar cosas si no las has vivido. Pero hemos renacido, cual ave fénix y aquí estamos de nuevo dispuestos a afrontar el 2012 y todo lo que se nos viene encima.
G. C.: Algunas anécdotas con personalidades que fueron invitadas a tu programa, que quisieras dar a conocer ahora...
M. B.: Han habido muchas. Recuerdo una, hace muchos años. Entrevistamos a un maestro hindú. Swami Tilak se llamaba. Me dejo impresionado lo que contaba.  Estaba de viaje por España e iba a dar una serie de conferencias durante dos meses. Quedé con él para hacerle una nueva entrevista un mes después, volvió al programa y fue un placer estar a su lado, pero me quedaron muchas cosas por preguntarle e intenté una nueva entrevista con él antes de que se marchase de España. Me dijo que no iba a poder ser y no entendí porqué, si aún estaba por aquíÂ… En esa ocasión me hablo de la muerte, del "más allá" y de cosas relacionadas con las otras vidas. Días después de la fecha de la entrevista, recibí una llamada de la gente de su grupo. Había tenido un accidente de coche. Ese día él pidió conducir el coche que le llevaba y otro vehículo impactó contra el suyo en el lado del conductor. Sólo murió él. Sabía que iba a morir y que no podría cumplir su cita conmigo. Era un individuo realmente especial. Otra: Marilyn Rossner en Tenerife delante de casi mil personas. Ya sabes que ella es pequeñita. Como no se la veía se subió a la mesa donde estábamos haciendo el programa, cruzó las piernas, cogió el micrófono y allí se lió a armarla con los espíritus y la gente que nos acompañaba,,, Salvador Freixedo... Fernando Jiménez del Oso...;con muchos de ellos he vivido momentos que hacen que esta profesión merezca la pena... Y creo que eso se comunica a la audiencia.
G. C.: La gente te quiere, tanto como persona y obviamente como profesional, pero ¿has notado la presencia (manifiesta u oculta) de enemigos hacia lo que haces?
Todos tenemos enemigos. Se dice que la importancia de la persona se mide por los enemigos que tiene. Yo no creo eso, me gustaría no tenerlos, pero es inevitable. Siempre hay envidias, gente a la que no le gusta lo que haces. Aunque he de decir que a mí me respetan bastante en general. Debe ser la "edad" o supongo que los años que llevamos en estoÂ… Y que todos los que están en este mundillo han pasado por el "Espacio en Blanco".
G. C.: Sientes que padeciste el efecto "cría cuervos"? ¿Los imitadores y plagiadores de turno que olvidaron y olvidan citar al maestro y sus fuentes?
M. B.: Eso ha ocurrido mil veces. Durante un tiempo, no existía. No me han invitado nunca a esos programas de radio que ahora hay ni a los de tele. Â Incluso se llego a decir que Miguel Blanco ya estaba acabado. Y es curioso: todos los que ahora están en primera línea, TODOS SIN EXCEPCIÓN, han salido de nuestro programa. Nosotros les hemos amamantado, les hemos enseñado. Han nacido de nuestro nido...Pero si durante un tiempo nombraban a todos los que habían hecho algo en este mundo, y nosotros no existíamos, parece que con el regreso, ya hemos vuelto a encontrar nuestro sitio y que vuelven a recordar que la radio no la han inventado ellos. Que ya existía mucho antes. La vida es así...Pero es un orgullo; dicen que el maestro ha de estar orgulloso de que sus alumnos triunfen, y parece que lo están haciendo...
G. C.: ¿Existen también en este ambiente, al igual que en la política, los traidores y aduladores? ¿Sueles detectarlos o verlos venir?
M. B.: Si, eso es muy curioso. Gentes para los que antes no existías regresan ahora con su mejor cara, adulando, llenándote de frases vanas y huecas, diciendo que eres el mejor y pidiendo un hueco en el programa. La vida me ha enseñado a detectarles, a verles su cara oculta... y es gracioso ver cómo se ponen las máscaras. Pero creo que es algo consustancial al ser humano. Estamos en una sociedad falsa y aduladora. Pero al final queda el trabajo, lo bien hecho. Y si alguien lo sabe ver, pues bien, y sino, pues bien hecho está. No estamos aquí para colgarnos medallas. Al menos, nosotros no.
G. C.: Acabas de publicar un libro sobre la inminente fecha del 2012. ¿Qué puntos relevantes del mismo quisieras ahora resaltar?
M. B.: "Los señores del tiempo" es un libro de mis experiencias en el mundo Maya, un mundo que he de decir, me ha apasionado desde muy pequeño. He tenido la oportunidad de viajar a él en múltiples ocasiones y de vivir intensas experiencias con sus sacerdotes, con sus chamanes. Y creo que el libro trae unas cuantas claves fundamentales para este tiempo que se nos avecina. No son mías. Yo sólo las he recogido y afirmo que me han dejado impresionado. Convendría echarle un vistazo. Es sorprendente. Acuérdate de una fecha 12.12.2012 !Ya verás qué sorpresas nos esperan!
G. C.: Lo tuyo no es estrictamente esoterismo o temas paranormales. Tú y tus invitados o colaboradores abordáis desde disciplinas absolutamente alternativas hasta conspiraciones que afectan a los estamentos más oficiales del sistema. ¿En qué línea genérica de enfoque situarías a "Espacio en Blanco"?
M. B.: El "Espacio en Blanco" es un programa que resume mis propias inquietudes vitales. Me gustan los misterios, y por ello hablamos de ellos, pero también me gustan la vida, los viajes, la mística, la música... Todo lo que para mí supone un interrogante trato de que se refleje en el programa. Es un tiempo que habla de vida, y mucho más ahora en estos momentos que estamos atravesando, que siento que son de los más intensos de la existencia humana. Nosotros no hacemos un programa de radio para cubrir un tiempo, unas horas, como hacen muchos. Hacemos un programa para aportar respuestas, o más preguntas, para reflexionar y tratar de encontrar la luz al final del túnel.
G. C.: Has dado la vuelta a GAIA varias veces. ¿Qué lugares escogerías para vivir y por qué?
M. B.: Hay países que me han encantado. Sudan, La India, Brasil, Egipto. Lugares que me han fascinado. Trinidad, la Lange de la Barbarie, y muchos otros. Pero para vivir... elegiría el lugar donde esté la gente a la que amo. Uno hace el lugar, su lugar y no importa donde esté. Importa quien está en él. Tus amigos, tu familia, la gente con la que no hacen falta palabras ni máscaras. Ese es tu hogar.
G. C.: Entre tanto lío y confusión humana, ¿hacia dónde vamos Miguel?
¿Hay esperanza para el ser humano?
M. B.: Creo que vivimos uno de los momentos más intensos y cruciales de la historia del ser humano. Nos estamos examinando. Estamos en el examen de reválida. Podemos pasar todos o podemos quedarnos aquí con un suspenso. Es un momento apasionante de vivir, sobre todo si no nos dejamos embobar por las informaciones tendenciosas. Es un momento de esperanza, de saber lo que queremos y de ponernos en marcha. Pero hay muchas fuerzas a las que no les interesa que aprobemos, que demos el paso... Así que, como siempre, depende de nosotros. De reunirnos, de religarnos, de caminar juntos y de compartir. Estos años van a definir y mucho cómo será nuestra vida. Y creo que la luz al final del túnel está más cerca que nunca. Por eso estamos de nuevo ahí...
Texto: Guillermo Cazenave
Fotos: Paz Llamas y Archivo de "Espacio en Blanco"